Era nuestra segunda visita a Zakopane, en Polonia, una joya escondida y una ciudad europea infravalorada. Ya habíamos estado en las montañas de los Tatras en noviembre de 2014, cuando los vientos «halne» acababan de empezar a soplar. Esta vez queríamos ver los Tatras en verano y hacer un poco de senderismo sin riesgo de que el viento nos echara para atrás. En agosto pudimos subir a los picos, como por ejemplo al «Kasprowy Wierch». Sin embargo, no solo nos sorprendió llegar a la cima, sino que las vistas durante el camino, como esta cabaña en Hala Gasienicowa, fueron la principal atracción para nosotros.
Actividades en el Parque Nacional de los Tatras en Polonia
Hay muchos senderos que recorrer en el Parque Nacional de Tatra. Si alguna vez decides visitar este lugar, te recomiendo que planifiques la excursión con antelación para valorar si estás en forma y si tienes la ropa, el equipo y el tiempo adecuados. En las montañas de Tatra encontrarás todo tipo de senderos. Puedes elegir un camino fácil y corto hasta la colina de Gubałówka, una subida empinada al Giewont o un paso peligroso en el que hay que trepar por cadenas. La subida a Kasprowy Wierch no fue tan peligrosa, aunque empezamos nuestra excursión por la mañana y nos aseguramos de llevar calzado y ropa adecuados para el senderismo.
Caminata hasta el refugio de Hala Gąsienicowa
El día estaba soleado y fue un placer subir, aunque había mucha gente que iba con nosotros. Nuestra ruta empezó a 1000 m de altitud y terminó a 2000 m, en Kasprowy Wierch. A dos tercios del camino llegamos a Hala Gąsienicowa, una pradera entre montañas. En cuanto vi la composición de la cabaña de madera con el paisaje de alta montaña de fondo, supe que había merecido la pena cargar con los diez kilos de la mochila de la cámara.








