El Parque Nacional de Arrábida es famoso por sus pintorescas rutas de montaña con vistas al mar y a calas de ensueño. Sin embargo, si buscas la palabra «Arrábida» en el famoso tío Google, seguro que te salen un montón de anuncios de excursiones que ofrecen catas de vino. Y hay una razón para ello…
Visitamos el Parque Nacional de Arrábida y Setúbal con un grupo de amigos. En aquella mañana de principios de invierno (sí, debía de ser diciembre, aunque no se note en la foto) nos pusimos en marcha por una ruta de montaña. Tras unas horas de caminata y unas vistas impresionantes, Nico y yo decidimos que el lugar ideal para comer sería el pueblo de Azeitão. Azeitão es famoso en Portugal sobre todo por elaborar el queso y los pasteles que llevan su nombre. Sin embargo, cuando íbamos de camino del Parque de Arrábida a Azeitão, Nico pisó de repente el freno, se salió de la carretera y salió corriendo del coche con su cámara. El motivo fue esta vista.
Los vinos de la zona de Setúbal, Arrábida y el río Sado, en general, están entre nuestros favoritos. Y no me refiero solo al famoso moscatel típico de la zona. Los vinos tintos, en particular, tienen una increíble complejidad de sabores y, sin embargo, suelen ser… «ligeros» y maridan bien con cualquier plato.
Y aunque en este panorama de la sierra de Arrábida las viñas están desnudas, esta imagen nos viene a la mente cuando abrimos una botella de vino de la región de Setúbal.








