En algún sitio leí que las murallas de San Marino se parecen a la Gran Muralla China. Al principio pensé que era una afirmación un poco exagerada, pero cuando busqué composiciones para mis fotos, me di cuenta de que era cierto.
«Ni se te ocurra intentar invadirnos»
El conjunto formado por las murallas de la ciudad, las tres torres y el centro de San Marino fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y es, sin duda, una joya escondida. Sin embargo, se rumorea que es el país menos visitado del mundo. Me sorprendió oír eso, teniendo en cuenta el carácter único de esta república; solo puedo suponer que hay mucha más gente a la que le encantaría visitarla.
San Marino existe desde el año 301 d. C. y desde entonces ha mantenido su independencia, a pesar de las invasiones bárbaras y las guerras napoleónicas. Políticos inteligentes, orgullosos del liberalismo de los sanmarinenses y situados en el monte Titano, protegieron esta república para que no se uniera a otros países. Creo que una gran ventaja de este país son sus fortificaciones: las famosas tres torres y los tres anillos de murallas transmiten con éxito un mensaje que dice, por así decirlo: «Ni se te ocurra intentar invadirnos».








