El Bosco Verticale —«El Bosque Vertical»— fue uno de los edificios más singulares que he visto nunca en Milán, Italia. Había 900 árboles, 5.000 arbustos y 11.000 plantas con flores integradas en las dos torres. Las torres se construyeron con este diseño para reducir la contaminación atmosférica y aumentar los niveles de oxígeno.
¡Qué forma tan genial de conectar la naturaleza y la ciudad!
Una torre mide 111 metros de altura y la otra, 76 metros, y ambas están situadas en el barrio de Porta Nuova, en Milán. ¡Trabajar y vivir aquí es el sueño de cualquier persona moderna! Es el centro económico de Milán y por eso los edificios del Bosco Verticale me llamaron tanto la atención. Aunque tengo que decir que es el símbolo perfecto de un buen equilibrio entre el trabajo y la vida personal.
Para mí fue una experiencia reveladora, que me permitió vislumbrar, con un poco de suerte, cómo serán los edificios de las ciudades del futuro.
¿Conoces algún otro lugar del mundo donde crezcan árboles pegados a los edificios?








