Este castillo medieval es uno de los monumentos más emblemáticos de Pafos. Está situado junto al puerto y es una visita imprescindible para los turistas (también por dentro) que visitan esta ciudad.
Un castillo artístico
El castillo de Pafos se remonta a la época bizantina, cuando se construyó como fortaleza para proteger la ciudad. Un terremoto lo destruyó en 1222, pero los Lusignan lo reconstruyeron poco después. Más tarde, los venecianos lo desmantelaron y, finalmente, los otomanos lo reconstruyeron en el siglo XVI. El castillo no solo sirvió como fortaleza, sino que también se utilizó como prisión o almacén de sal durante el dominio británico de la isla.
Hoy en día, The Castle funciona como centro artístico. Cuando lo visitamos, acogía una exposición sobre los refugiados y el conflicto en Siria. Las frías y antiguas paredes resaltaban el significado de la exposición y creaban una gran impacto: ninguna otra pared neutra con arte fortuito podría haber profundizado más en el recuerdo de las tragedias humanas.
Cuando salimos de The Castle, brillaba el sol, la gente reía, y todo eso nos provocaba una ligera sensación de incongruencia. Pensamos que dar un paseo nos ayudaría a tranquilizar la mente y fue entonces cuando descubrimos esta estatua en una de las rocas de los alrededores. Inmediatamente nos vinieron a la mente las imágenes de los cuerpos de quienes se ahogaron mientras intentaban huir hacia Europa.